CUERPOS MARCADOS, VOCES SILENCIADAS
LA MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA EN EL ESCENARIO SANITARIO ACTUAL
Keywords:
Mutilación Genital Femenina, Derechos Humanos, Salud Pública, Migraciones, InterculturalidadAbstract
Objeto de estudio: Este trabajo aborda la Mutilación Genital Femenina (MGF) como una grave forma de violencia basada en el género que persiste a pesar de su condena internacional. Desde una perspectiva de salud pública y derechos humanos, se analiza cómo los sistemas sanitarios enfrentan los desafíos que plantea su persistencia, su medicalización y su presencia en contextos migratorios. Justificativa: La MGF afecta a más de 200 millones de mujeres y niñas en el mundo, según la OMS. Aunque es reconocida como una violación a los derechos humanos, continúa practicándose en más de 30 países y ha llegado también a regiones donde antes no existía. Con frecuencia se la percibe como una “tradición cultural intocable”, lo que dificulta un abordaje integral y respetuoso con las sobrevivientes. La medicalización cuando la práctica es realizada por profesionales de la salud para reducir supuestamente el daño representa un dilema ético y refuerza su legitimidad social. Este trabajo surge desde una necesidad ética: preguntarnos cómo cuidar sin dañar más. Objetivo: Reflexionar sobre el abordaje actual de la MGF en el sistema de salud desde una perspectiva de derechos humanos, considerando los desafíos éticos, culturales y clínicos que enfrentan los profesionales, así como las posibilidades reales de prevención y reparación. Metodología: Se realizó una revisión crítica de literatura científica y normativa internacional (OMS, ONU Mujeres, UNFPA), junto con el análisis de protocolos sanitarios en países receptores de población migrante afectada por la MGF. También se incluyeron entrevistas a profesionales de la salud y activistas comunitarias en contextos urbanos diversos, así como una revisión de materiales de formación sanitaria para evaluar si la MGF está presente en la currícula profesional. Resultados: Se identificó una brecha significativa entre la normativa internacional y la práctica cotidiana. Muchos profesionales no reconocen la MGF cuando la enfrentan, ni saben cómo acompañar sin patologizar. Las mujeres afectadas relatan experiencias de revictimización, desinformación y falta de empatía. En algunos contextos, la práctica se ha medicalizado como una forma de perpetuación “segura”. No obstante, también se observan iniciativas prometedoras como redes interculturales de apoyo y espacios de escucha donde el sistema de salud actúa como puente entre culturas. Discusión: La MGF no es un problema exclusivo de otros países; es una realidad global e invisibilizada en muchos sistemas de salud. La medicalización no representa una solución, sino una forma de complicidad. Es necesario repensar las prácticas sanitarias desde una ética del cuidado que no relativice los derechos humanos. Toda mujer que ha atravesado esta experiencia merece ser atendida con dignidad, no con prejuicio. Conclusión: Erradicar la MGF es una tarea urgente y compleja. Los sistemas de salud tienen una responsabilidad clave en ofrecer atención integral, informada y no estigmatizante. Integrar la perspectiva de derechos humanos y un enfoque intercultural en la práctica sanitaria no es solo un ideal, sino una obligación ética.